Las esculturas personalizadas tienen la intención de representar gustos, personalidades, aficiones, rasgos… de amigos, familia, jefes, vecinos… Son piezas únicas, lo que significa que de cada una no habrá otra igual en el mundo. Pueden estar inspiradas en obras anteriores, pero una nunca será igual a la siguiente. Las opciones son infinitas.

LA CERA PERDIDA EN EL BRONCE

La cera perdida es una técnica metalúrgica utilizada en diferentes lugares del mundo, que permite moldear el metal fundido en formas complejas y detalladas.

Este procedimiento escultórico permite obtener figuras de metal (generalmente bronce y oro) a través de un molde, que se elabora a partir de un prototipo tradicionalmente modelado en cera, escayola u otros materiales.

 

¿Cómo se hace?

 

Se elabora un modelo provisional de cera, reproduciendo las figuras esquematizadas en los bocetos. La utilización de este material maleable y fácilmente fundible se debe a su textura, ya que además de permitirnos crear las figuras con mayor detalle para su personalización, permite modelar con facilidad, así como añadir y quitar elementos fácilmente.

Partiendo de ese modelo elaborado en cera, este se forra con un material que sea maleable pero que resista la acción del fuego sin alterarse, generalmente escayola o arcilla.

Una vez creado el molde, se le añaden los «bebederos», canales en forma de embudo, por los que saldrá la cera, dejando el espacio para la entrada del bronce fundido.

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Al introducir el molde en el recipiente del horno, en posición invertida, la cera se derrite y sale por los bebederos, pero el hueco para fundir nuestra figura quedará fijado. Ese hueco será rellenado por el bronce fundido al ser vertido por el orificio principal, ocupando así el lugar de la cera. Este proceso puede llegar a durar desde decenas de horas a varios días, dependiendo tanto del tamaño de la figura como del espesor de la misma.

Una vez enfriado el bronce, se procede al desmoldado, destruyendo el bloque del material resistente al fuego, puesto que es de una sola pieza y no será posible abrirlo sin romperlo. En este momento, nuestra figura tendrá un aspecto áspero, poroso y con imperfecciones, además de los restos de los bebederos, que serán cortados y limados posteriormente.

Finalmente, la figura se pule y abrillanta mediante un sistema de arena muy fina proyectada a gran velocidad, una vez terminada, procederemos a patinarla (darle color) y montarla en tu escultura.